A cura della Redazione LaSalsaVive

In questa testimonianza, il leggendario musicista Bobby Valentín racconta la transizione casuale ma decisiva dalla tromba al basso elettrico. Durante un’esibizione dal vivo a Puerto Rico, l’assenza improvvisa del suo bassista lo costrinse a cambiare strumento, affidando il proprio ruolo originale al collega Juancito Torres. Rendendosi conto che l’orchestra possedeva un’energia superiore con lui al ritmo, Valentín interpretò l’evento come un segno divino per cambiare definitivamente carriera. Oltre a questo aneddoto storico, l’artista difende con passione la musica come professione dignitosa e redditizia. Egli incoraggia i giovani talenti a perseverare, smentendo il vecchio pregiudizio secondo cui i musicisti non possano mantenere una famiglia con il proprio lavoro.

Ecco il racconto di Bobby Valentin:

E voi vi chiederete: “Ma se tu suoni la tromba con loro, perché fai il bassista?”. Beh, vi racconterò la storia: mi sono trasferito a Porto Rico, ho formato l’orchestra qui, ho trovato i musicisti, abbiamo fatto molte esibizioni perché c’erano le feste patronali, c’erano i diplomi e tutto quel tipo di cose, e suonavamo all’hotel La Concha. Allora, il bassista che avevo era nella base militare Reimi; lui poteva uscire tutte le volte che voleva, ma quel sabato chiamarono alle 10:30 dicendo che non poteva presentarsi perché era nata un’emergenza alla base. E siccome io suonavo il basso e gli strumenti li avevamo lì, mi feci la domanda: “E quale bassista troverò alle 10:30 se inizio alle 11 di sera?”.

E io dico che il Signore è grande, il Signore mi ha accompagnato in ogni momento; l’orchestra residente non aveva uno show quel giorno, guarda che fortuna. E allora c’era Juancito Torres, che riposi in pace, un grande amico, un grande amico, e gli dico: “Juan, ho bisogno di un favore, mi è capitato questo problema, questa situazione, voglio che tu suoni la tromba al posto mio”. Allora lui, che aveva un accento cubano, mi fece: “Come vuoi tu, mulatto, proprio come vuoi tu, mulatto”. Bene, dai, lui va a suonare, ho contato quattro e ho visto che l’orchestra ha preso un’altra dinamica, vero?. E ho suonato il secondo pezzo e io… caspita, questo è “sabroso” [delizioso], e già al terzo brano ho detto… sembrava che il Signore mi dicesse: “Resta al basso perché tu come trombettista non andrai da nessuna parte, come trombettista non andrai da nessuna parte”.

E così è stato, sono rimasto al basso e fino ad oggi, grazie a Dio, ho potuto mantenere la famiglia con la musica. Per questo dico ai ragazzi che se senti passione per la musica, continua, non arrenderti, perché l’essere musicista è una professione. Prima i genitori ti dicevano — tu dicevi a tuo papà “Voglio essere un musicista” — e lui: “Cosa? Quale musicista? Morirai di fame”. Questo è quello che dicevano, ma no, non è così; io ho avuto una splendida famiglia e ho potuto mantenerla con la musica, proprio come molti colleghi da queste parti.

Español

Bobby Valentín: El destino en el bajo eléctrico

A cargo de la redacción LaSalsaVive

En este testimonio, el legendario músico Bobby Valentín relata la transición casual pero decisiva de la trompeta al bajo eléctrico. Durante una presentación en vivo en Puerto Rico, la ausencia repentina de su bajista lo obligó a cambiar de instrumento, confiando su rol original a su colega Juancito Torres. Al darse cuenta de que la orquesta poseía una dinámica superior con él marcando el ritmo, Valentín interpretó el evento como una señal divina para cambiar definitivamente de carrera.

Además de esta anécdota histórica, el artista defiende con pasión la música como una profesión digna y rentable. Él anima a los jóvenes talentos a perseverar, desmintiendo el viejo prejuicio según el cual los músicos no pueden mantener a una familia con su trabajo.

Aquí está el relato de Bobby Valentín:

“Y ustedes se preguntan: ‘¿Pero si tú tocas trompeta con ellos, por qué bajista?’. Pues le voy a contar la historia: yo me mudé a Puerto Rico, formé la orquesta aquí, conseguí los músicos, hicimos muchas presentaciones porque estaban las fiestas patronales, estaban las graduaciones y todo ese tipo de cosas, y tocamos en el hotel La Concha. Entonces, el bajista que yo tenía estaba en la base Reimi militar, que él podía salir cuántas veces él quisiera, pero ese sábado llamaron a las 10:30 que él no podía presentarse porque se dio una emergencia en la base Reimi. Y como yo tocaba el bajo y los instrumentos los teníamos ahí, yo me hice la pregunta: ‘¿Y qué bajista yo voy a conseguir a las 10:30 si empiezo a las 11 de la noche?’.

Y yo digo que el Señor es grande, el Señor siempre me acompañó en todo momento; la orquesta de planta no tenía show ese día, mira qué suerte. Y entonces estaba Juancito Torres, que en paz descanse, gran amigo, gran amigo, y le digo: ‘Juan, necesito un favor, me pasó este problema, esta situación, quiero que tú toques trompeta por mí’. Entonces él tenía un acento cubano y me hizo: ‘Como tú quieras mulato, así como tú quieras mulato’. Bueno, dale, ahí va a tocar, conté cuatro y vi que la orquesta cogió otra dinámica, ¿verdad?. Y toqué el segundo número y yo… rayo, esto está sabroso, y ya en el tercer tema yo dije…Bobby, parece que el Señor me decía: ‘Quédate en el bajo porque tú como trompetista no vas para ningún lado, como trompetista tú no vas para ningún lado’.

Y así fue, me quedé en el bajo y hasta el día de hoy, gracias a Dios, he podido mantener la familia con la música. Por eso es que yo le digo a los muchachos que si tú sientes pasión por la música, sigue, no te rindas, que la música es un… el ser músico es una profesión. Antes los padres te decían —tú decías a tu papá ‘Yo quiero ser músico’— y él: ‘¿Qué? ¿Qué músico? Te vas a morir de hambre’. Eso es lo que decían, pero no, no es así; yo he tenido una linda familia y he podido mantenerla con la música, al igual que muchos compañeros por aquí”.

Lascia un commento

Il tuo indirizzo email non sarà pubblicato. I campi obbligatori sono contrassegnati *

Questo sito utilizza Akismet per ridurre lo spam. Scopri come vengono elaborati i dati derivati dai commenti.