A cura della redazione LaSalsaVive

Le Radici: Dai Solares ai Primi Tambores
La storia dei Los Papines affonda le radici nel quartiere di Marianao (L’Avana), culla di grandi percussionisti come Chano Pozo. È qui che i fratelli Abreu — Ricardo (soprannominato “Papín”), Luis, Alfredo e Jesús — sono cresciuti immersi nel ritmo. Prima di avere strumenti professionali, i fratelli impararono a suonare usando barattoli di latta, cassette di legno per il merluzzo e persino cucchiai, trasformando oggetti quotidiani in generatori di ritmo.
Sebbene Ricardo avesse già formato il gruppo “Papín y sus Rumberos” negli anni ’50, il quartetto vocale e di percussioni Los Papines nacque ufficialmente nel 1963. Il loro debutto professionale era avvenuto poco prima, nel 1961, con lo spettacolo Canciones en la noche all’Hotel Nacional.
Lo “Stile Papines”: Virtuosismo, Canto ed Eleganza
A differenza di molte formazioni di rumba dell’epoca, i Los Papines non si limitavano alle pelli delle percussioni. Cercando una proiezione scenica superiore, si rivolsero al maestro Luis Carbonell, che li addestrò nella polifonia vocale, nella dizione e nell’armonia. Questo rese il loro stile unico: un mix di virtuosismo tecnico al quinto, alla tumbadora e al bongo, unito a complessi dialoghi vocali che mescolavano la tradizione yoruba con armonie moderne.
Un altro tratto distintivo era la loro immagine: erano noti per essere “atildados” (impeccabili), presentandosi sul palco con abiti coordinati ed eleganti, trasmettendo un messaggio di professionalità assoluta e dignità per il genere della rumba, spesso marginalizzato in passato.
Ambasciatori Mondiali e Collaborazioni Leggendarie
Dagli anni ’60, il gruppo è diventato il volto della cultura cubana all’estero, viaggiando in oltre 60 paesi. Nel 1965 parteciparono alla storica tournée europea Music Hall, esibendosi in teatri prestigiosi come l’Olympia di Parigi e toccando nazioni come la Polonia e l’Unione Sovietica.
Nel corso della loro carriera hanno collaborato con giganti della musica mondiale come Tito Puente, Ray Barretto, Oscar D’Leon, Omara Portuondo e Rubén González. Il loro contributo alla musica è stato consacrato nel 2001 con la vittoria di un Latin Grammy per l’album La Rumba soy yo.
La Discografia: Pietre Miliari del Ritmo
La produzione dei Los Papines ha segnato la storia della musica afro-cubana:
- Gli anni d’oro: Album come Fantasia en Ritmo (1965) e il capolavoro Guaguancó con todos los hierros (1973) sono considerati testi sacri per ogni percussionista.
- La maturità: Rumba sin Alarde (1994) ha dimostrato che la rumba può essere raffinata e complessa anche senza grandi orchestrazioni.
- Il testamento generazionale: Il doppio album del 2017, Rumbeando a mi manera, raccoglie i classici della prima generazione e le nuove visioni dei loro discendenti.
Il Passaggio di Testimone e il Presente
La famiglia Abreu ha saputo affrontare la perdita dei suoi fondatori originali mantenendo vivo il nome del gruppo. Alfredo è scomparso nel 2001, seguito dal leader Ricardo nel 2009 e da Luis nel 2012. L’ultimo dei fondatori, Jesús María Abreu, è mancato il 30 luglio 2023 durante una tournée alle Canarie.
Oggi la “Dinastia Abreu” continua sotto la guida dei figli e dei nipoti: Luisito, Alexander, Lázaro e Luis Jr.. Spicca la figura di Yuliet Abreu (soprannominata “La Papina”), figlia di Jesús, una delle poche donne cubane a eccellere nelle percussioni a questi livelli. Un dettaglio che testimonia la cura per la tradizione riguarda il giovane Alejandro: poiché le sue mani erano più piccole di quelle del maestro Ricardo, è stato costruito un tambor speciale per permettergli di suonare il ruolo del quinto con lo stile di famiglia.
I Los Papines rimangono oggi non solo un gruppo, ma un’istituzione che ha saputo “far parlare le percussioni”, portando la rumba dai cortili popolari dell’Avana all’eternità della cultura mondiale.
Español
Los Papines: La Dinastía Eterna de la Rumba Cubana
A cargo de la redacción LaSalsaVive

Las Raíces: De los Solares a los Primeros Tambores
La historia de Los Papines hunde sus raíces en el barrio de Marianao (La Habana), cuna de grandes percusionistas como Chano Pozo. Es aquí donde los hermanos Abreu — Ricardo (apodado “Papín”), Luis, Alfredo y Jesús — crecieron inmersos en el ritmo. Antes de contar con instrumentos profesionales, los hermanos aprendieron a tocar usando latas, cajones de madera para el bacalao e incluso cucharas, convirtiendo objetos cotidianos en generadores de ritmo.
Aunque Ricardo ya había formado el grupo “Papín y sus Rumberos” en los años 50, el cuarteto vocal y de percusiones Los Papines nació oficialmente en 1963. Su debut profesional había tenido lugar poco antes, en 1961, con el espectáculo Canciones en la noche en el Hotel Nacional.
El “Estilo Papines”: Virtuosismo, Canto y Elegancia
A diferencia de muchas formaciones de rumba de la época, Los Papines no se limitaban a las pieles de los tambores. Buscando una proyección escénica superior, recurrieron al maestro Luis Carbonell, quien los entrenó en la polifonía vocal, la dicción y la armonía. Esto hizo único su estilo: una mezcla de virtuosismo técnico en el quinto, la tumbadora y el bongo, unida a complejos diálogos vocales que fusionaban la tradición yoruba con armonías modernas.
Otro rasgo distintivo era su imagen: eran conocidos por ser “atildados” (impecables), presentándose en el escenario con trajes coordinados y elegantes, transmitiendo un mensaje de profesionalidad absoluta y dignidad para el género de la rumba, frecuentemente marginado en el pasado.
Embajadores Mundiales y Colaboraciones Legendarias
Desde los años 60, el grupo se convirtió en el rostro de la cultura cubana en el extranjero, viajando por más de 60 países. En 1965 participaron en la histórica gira europea Music Hall, actuando en teatros de prestigio como el Olympia de París y visitando países como Polonia y la Unión Soviética.
A lo largo de su carrera colaboraron con gigantes de la música mundial como Tito Puente, Ray Barretto, Oscar D’León, Omara Portuondo y Rubén González. Su contribución a la música fue consagrada en 2001 con la victoria de un Latin Grammy por el álbum La Rumba soy yo.
La Discografía: Hitos del Ritmo
La producción de Los Papines ha marcado la historia de la música afrocubana:
■ Los años de oro: Álbumes como Fantasía en Ritmo (1965) y la obra maestra Guaguancó con todos los hierros (1973) son considerados textos sagrados para todo percusionista.
■ La madurez: Rumba sin Alarde (1994) demostró que la rumba puede ser refinada y compleja incluso sin grandes orquestaciones.
■ El testamento generacional: El doble álbum de 2017, Rumbeando a mi manera, recoge los clásicos de la primera generación y las nuevas visiones de sus descendientes.
El Relevo Generacional y el Presente
La familia Abreu supo afrontar la pérdida de sus fundadores originales manteniendo vivo el nombre del grupo. Alfredo falleció en 2001, seguido por el líder Ricardo en 2009 y por Luis en 2012. El último de los fundadores, Jesús María Abreu, nos dejó el 30 de julio de 2023 durante una gira por las Islas Canarias.
Hoy la “Dinastía Abreu” continúa bajo la dirección de sus hijos y nietos: Luisito, Alexander, Lázaro y Luis Jr. Destaca la figura de Yuliet Abreu (apodada “La Papina”), hija de Jesús, una de las pocas mujeres cubanas que brillan en la percusión a este nivel. Un detalle que atestigua el cuidado por la tradición es el del joven Alejandro: dado que sus manos eran más pequeñas que las del maestro Ricardo, se construyó un tambor especial para permitirle interpretar el rol del quinto con el estilo de la familia.
Los Papines siguen siendo hoy no solo un grupo, sino una institución que supo “hacer hablar a los tambores”, llevando la rumba desde los patios populares de La Habana a la eternidad de la cultura mundial.
